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martes, 30 de octubre de 2012

La actitud en una entrevista de trabajo



Una buena actitud es importante en una entrevista de trabajo. De nuestra actitud dependerá el éxito o el fracaso de tus aspiraciones. Debemos aprender a distinguir lo que busca el entrevistador y responder a sus expectativas.
La actitud del entrevistador puede ser: agresiva, cordial,  inconexa o silenciosa.
Aquí les dejo algunos tips
·         Agresiva: El entrevistador tratara de desestabilizarnos, presionándonos a través de preguntas incomodas tratando de encontrar nuestros puntos débiles.
La intimidación es la clave. Y la mejor respuesta que podemos dar debe estar llena de seguridad, confianza, y autocontrol. No permitamos que nos  intimide.
·         Cordial: El entrevistador se mostrará abierto, invitándonos a que nos sintamos más cómodos y dándonos libertad en los temas.
De esta manera la entrevista se irá hacia los puntos de interés del entrevistador, pues le daremos toda la información que desee, pues hablaremos más de la cuenta.
Tratemos de medir nuestras palabras, apeguémonos al plan que teníamos antes de ingresar a la entrevista. Solo aportemos información personal  básica para el trabajo.
·         Inconexa: el entrevistador nos hará preguntas muy diversas, y nos platicará de temas sin importancia o que no tiene nada que ver con el puesto de trabajo.
Él trata de desorientarnos, de que nos enredemos con nuestras propias opiniones  y tratara de que dudemos.
Lo mejor que podemos hacer es tratar de reconducir la entrevista hacia el aspecto profesional, con mucho tacto pues el entrevistador se puede dar cuenta de nuestro malestar al responder sus preguntas.
·         Silenciosa: el entrevistador hará una serie de preguntas y luego se calla, pues nosotros debemos rellenar esos vacíos con una conversación fluida, con aplomo y seguridad.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Revivamos el amor por nuestro negocio


A veces, algunos empresarios nos sentimos agotados o aburridos de nuestro negocio.
Si nos sentimos así, veamos estas recomendaciones para reavivar el amor por nuestro negocio.
1. Tiempo para nosotros mismos: Hagamos espacios de tiempo para realizar ejercicio o leer, muchas veces cometemos el error de ensimismarnos en el trabajo. 
Preguntémonos ¿Qué quisiéramos hacer? O ¿Qué hice y disfrute tanto?
 2. Busquemos un mentor: No importa nuestra edad y mucho menos nuestra experiencia, siempre habrá alguien que sabe más que nosotros.
Podemos contratar a un coaching ejecutivo o buscar en la red a alguien que hayas admirado o conectarnos con personas que trabajen en la misma rama de nuestro negocio.
Establecer una relación con un mentor puede ser relativamente fácil, pues se pude organizar una cita en algún café o a una larga conversación en internet.

3. Delegar actividades: Si no  tenemos presupuesto para contratar un colaborador de tiempo completo, hagámoslo aunque sea de medio tiempo.
Es más fácil hacer todo el trabajo nosotros, pero el desgaste físico y emocional, nos llevará a odiar nuestro trabajo.
4. Enfoquemos nuestras relaciones: Cuando comenzamos a perderle el amor a nuestro trabajo, nos alejamos de las personas. Este es uno de los peores errores que podemos cometer, pues cuando se es parte de una comunidad, podemos recoger sus mejores vibras positivas y palabras de aliento.
5. Innovemos: Podemos reinventarnos a través de la creación de un blog, renovar nuestra publicidad o tomando cursos de nuestro interés.
Al finalizar el día, nos sentimos felices pues hacemos algo que nos gusta y apasiona.