viernes, 25 de octubre de 2013

La práctica de la imaginación en el Management – Parte 2



Según Drucker, el mejor maestro del management del siglo XX, existen 7 tipos de oportunidades, 4 se encuentran en áreas dentro de la empresa o industria y las otras tres fuentes de innovación se encuentran fuera de la compañía, en su ambiente intelectual y social. Todas estas oportunidades tienen un común denominador que es el ser humano que se coloca al centro como eje principal alrededor del cual giran las oportunidades.
1. Oportunidades dentro de la empresa o industria
  • Lo inesperado ocurre. Esta oportunidad está ligada a los cambios que se dan repentinamente dentro de las sociedades: las modas, nuevas necesidades como cambios de alimentación, de situación económica, etc. también la redefinición de productos se encuentra dentro de esta oportunidad. Darle un nuevo valor a productos que lo han perdido.
  • Incongruencias. La oportunidad de innovar puede encontrarse en incongruencias, solo es cuestión de observar. A veces los productos que han sido diseñados para un fin no tienen el éxito esperado, una redefinición del producto o vacíos en el mercado pueden hacer la diferencia.
  • Necesidades del proceso. Cuando los procesos de producción necesitan adaptarse se obtiene una innovación. A veces el mismo proceso lo demanda porque los equipos tiende a volverse obsoleto, por tanto es necesario hacer adaptaciones del equipo y del proceso, ya sea para hacer más eficiente o producir más volumen. De esta oportunidad surgen la mayor parte de las innovaciones tecnológicas.
2. Oportunidades fuera de la empresa
  • Cambios en la industria y el mercado. La oportunidad más obvia de todas. Los cambios producen grandes oportunidades para innovar. Esta ligada a las nuevas tendencias de los consumidores y las nuevas corrientes ideológicas que surgen en el entorno empresarial. Con esta oportunidad han surgido innovaciones sociales como los alimentos congelados y listos para cocinar y el microondas, además de innovaciones en gestión de procesos como la producción más limpia y el eco diseñó.
  • Cambios demográficos. Los gerentes han sabido por mucho tiempo que la demografía importa pero siempre han creído que cambia despacio, pero en este siglo las cosas no son así. Se pueden encontrar oportunidades para innovar en el cambio de número de personas y su distribución por edad, ocupación, educación y localización geográfica. La mayoría de la población en los países latinoamericanos está compuesta por jóvenes. Esto quiere decir que un bien o servicio diseñado para esta población y que sea aceptado es una innovación social exitosa. En los últimos años se han venido mostrando tendencias por ciertos productos, mas que todo aquellos que son promocionados por personajes notables del deporte o del mundo artístico.
  • Cambios en la percepción. Aquí entra en juego aquel juego psicológico de ver el vaso medio lleno medio vacío. Cambiar la perspectiva de los gerentes en ver los vasos medio llenos pueden abrir una gran oportunidad para innovar.
  • Nuevo conocimiento. En el siglo XXI los cambios tecnológicos se estás dando a pasos agigantados, es necesario estar actualizados en las nuevas tendencias del conocimiento, los nuevos descubrimientos e incluso ser uno mismo el que va más allá de lo conocido. Dentro de esquema se encuentran las mejores oportunidades para innovar.
Conclusión
Druker acota, para alcanzar los niveles de competitividad es necesario trabajar desde la base, somos los individuos los que debemos adquirir los compromisos y los retos para cambiar y mejorar. La innovación es quizá la herramienta más efectiva para conquistar nuevos mercados, pero a la vez la que presenta más riesgo porque es una aventura a lo desconocido y un juego de azar de si los cambios serán aceptados.

La práctica de la imaginación en el Management – Parte 1

Según Peter F. Drucker, la innovación se define como “la provisión de más y mejores bienes y servicios”. “No es suficiente para el negocio proveer bienes y servicios cualesquiera”, “debe proveerlos mejores y más económicos. Para un negocio no es necesario crecer, pero sí mejorar constantemente”.
Y añadía: ”La innovación puede tomar la forma de un menor precio, pero puede también consistir en un producto nuevo y mejor (aún a mayor precio), una nueva comodidad o la creación de una nueva demanda. Puede consistir en encontrar nuevos usos para productos conocidos. La innovación puede tener lugar en cualquiera de las fases del negocio. Puede innovarse el diseño, el producto, las técnicas de comercialización, el precio o el servicio, la organización de la gerencia o sus métodos. La innovación abarca todas las formas comerciales. Es tan importante para un banco, una compañía de seguros o un comercio minorista, como para una industria o una empresa técnica. En la organización de una empresa comercial la innovación no se puede considerar como una función extraña, más de lo que se considera a la comercialización. No está limitada al planeamiento técnico o a la investigación, sino que se extiende por todos los aspectos del negocio, todas las funciones, todas las actividades. No está limitada, repito, al negocio de fabricación. La innovación de la distribución de una compañía de seguros o de un banco es tan importante como la innovación de la fabricación. Todas las unidades gerenciales del negocio deberían también tener una clara responsabilidad y metas definidas en cuanto a innovación.”
De modo que para Drucker, el mejor maestro del management del siglo XX, que se consideraba en deuda con Joseph Schumpeter, la innovación no se limitaba al área de I+D, sino que tenía un sentido amplio que afectaba a toda las funciones de una empresa , fuese industrial o comercial.
Oportunidad de innovar
Drucker (2002, Mayo) sostiene que la mayoría de innovaciones, especialmente las que tienen éxito, son resultado de una intensa y consiente búsqueda de oportunidades para la innovación.
Raramente la innovación proviene de destellos de inspiración, esto no quiere decir que no sea posible que esto suceda, pero las innovaciones que tienen verdadero éxito son producto de un análisis frío de las oportunidades que se presentan para poder innovar.

5 lecciones de negocio que se aprenden en la calle


Nadie puede negar que invertir en educación es algo indispensable para cualquier emprendedor. Sin embargo, también es muy cierto que existen algunos temas que sólo se aprenden en la práctica.
Esto se explica porque la realidad viene con un gran número de variables que pueden influir en el éxito o el fracaso de un negocio, aprender en la práctica tiene un valor superior que la simple teoría.

Por ello, presta atención a estos consejos:

1. Abrir un negocio requiere sacrificios. Ningún curso puede preparar a la gente para semejante estrés físico, mental  y espiritual que involucra abrir una empresa. Se acaban los horarios para ir a la casa a tiempo, las vacaciones y las horas de sueño. Antes de comenzar un emprendimiento pregúntese si usted está listo para encarar tal reto.
2. El éxito raramente llega de la noche a la mañana. Empresas como Amazon o LinkedIn se tomaron años para ser lucrativas. Si usted quiere crear algo significativo, sea paciente, pues es un proceso lento.
3. Hacer cambios cuando sea necesario. En la mayoría de los casos, es difícil mantenerse fiel a su visión original. En necesario estar atento y seguir los cambios de la economía y del mercado.
4. El carisma para las ventas no pueden ser enseñados. Podemos aprender estrategias de ventas en un salón de clases, pero le carisma de un buen vendedor se adquiere después de años de práctica.
5. Pensar en grande aun cuando se es pequeño. Pensar en grande obliga a los emprendedores a establecer metas ambiciosas y crear procesos que viabilicen ese crecimiento. Es importante conocer sus limitaciones para no crecer desordenadamente, dando los pasos correctos antes de correr.

Los 8 ingredientes del éxito empresarial


Lee sobre estos 8 ingredientes que grandes empresarios recomiendan para triunfar en los negocios. 
1. Pasión
Thomas Freeman nos dice que lo prioritario para alcanzar el éxito es la pasión. El famoso diseñador estadounidense de autos, reconocido por su trabajo en Porsche, Volkswagen, DaimlerChrysler y Ford, asegura que las personas exitosas actúan por amor y no por el dinero.
2. Trabajo
El magnate australiano nacionalizado estadounidense, Ruperth Murdoch, principal accionista de News Corporation (The Sun, The Times, Fox y Sky), agrega entre los elementos para alcanzar el éxito, el trabajo. Asegura que nada es fácil y todo se logra con mucho trabajo. Recomienda trabajar duro pero disfrutando lo que se hace.
3. Talento
Ser realmente bueno en lo que haces es algo que muy pocos tienen, y que hace la diferencia entre alguien exitosos y alguien que no lo es. Por lo menos eso es lo que cree Alex Garden, CEO de Relic Entertainment. “Para ser exitoso debes dedicarte a algo, y ser muy bueno en ello. No hay ninguna magia para ser el mejor”. En ese camino, resulta imprescindible la práctica.
4. Enfoque
Norman Jewison, productor, actor y director canadiense, realizador de grandes éxitos mundiales como El violinista en el tejado y Jesucristo Superstrella da a la capacidad de enfocarse en algo, una relevancia mayor en el camino hacia el éxito. A su parecer, la clave está en enfocarse en una sola cosa hasta conseguir los resultados deseados.
5. Empuje
David Gallo, reconocido diseñador escénico en Broadway, dice que para llegar al triunfo, las personas deben ser capaces de empujarse y motivarse a sí mismos, con tal de superar la timidez, las dudas y los miedos. “Por eso se inventaron las madres”, dice.
6. Servicio
Los grandes empresarios, viven para servir a los demás. Sherwin Nuland, dice que ha sido un privilegio servir como doctor. “Ahora muchos niños me dicen que quieren ser millonarios como yo. Y lo primero que les digo es, ok, pero no puedes servirte a ti mismo; tienes que servir a otras personas ofreciéndoles algo de valor”.
7. Ideas
El mundialmente conocido magnate de la informática, Bill Gates, asegura que las buenas ideas, separan a las personas comunes del resto de los mortales.  “Yo tuve una idea, fundar la primera compañía de programas para microcomputadoras, y creo que fue una buena idea”.
8. Persistencia
Si hay una habilidad que la menor cantidad de personas en el mundo tiene, es esa capacidad de volver a pararse tras varios fracasos. “La persistencia es la clave número uno del éxito”, cree Joe Kraus, fundador de Excite, JotSpot, y DigitalConsumer.

¿Qué tan factible es tu idea de negocio?

Un plan de negocios te permite poner en un papel todos los aspectos a tener en cuenta a la hora de hacer un negocio. Este te da la opción de analizar la situación, la rentabilidad de la empresa y todos los factores positivos y negativos de tu idea. No te asegura el éxito pero las probabilidades del fracaso se reducen ya que consideras todos los puntos principales y no se te escaparán los detalles.
¿Cómo saber qué tan factible es tu idea de negocio? Luego de redactar tu plan, hazte estas 8 preguntas claves para analizar tu plan:
1. ¿Qué innovación tiene tu idea de negocio?
2. ¿Cuál es la característica excepcional? ¿Puede protegerse con una patente?
3. ¿Quién es el cliente?
4. ¿Qué hará que el cliente compre el producto? ¿Qué necesidades cubre?
5. ¿Por qué es el producto mejor que otras alternativas comparables?
6. ¿Cuáles son las ventajas competitivas y por qué un competidor no podría simplemente copiar dichas ventajas?
7. ¿De qué forma llega el producto al cliente?
8. ¿Puede este producto hacer dinero? ¿Cuáles son los costos que conlleva y qué precio se puede pedir por él?
Con esto podrás darte cuenta si tienes las cosas claras y si realmente tiene futuro tu idea.
¿Vas por buen camino con tu plan de negocios?

Cómo realizar una buena gestión en tiempos de crisis – Parte 3

Continuando con nuestro artículo sobre cómo realizar una buena gestión en tiempos de crisis, seguiremos con una visión más allá de los costos, el liderazgo de alta calidad, y la conclusión de nuestro artículo.
Más allá de los costos
Es posible observar la introducción con éxito de nuevos productos o que se haya logrado un aumento de la participación en el mercado. Se descubrirá una notable mejoría de la productividad o un índice estadístico mejorado de la satisfacción del cliente. Sea cual sea el caso, los resultados favorables no dejan lugar a dudas. El resultado no es sólo una valoración personal, que pueda ponerse en tela de juicio por los que se oponen al cambio.
Conseguir éxitos a corto plazo no es lo mismo que desear éxitos a corto plazo. Desearlos es pasivo, conseguirlos es activo. En una buena transformación, los directivos buscan activamente modos de mejorar nítidamente los resultados, estableciendo metas en el sistema de planificación anual, alcanzando los objetivos y recompensando a las personas que toman parte en el proyecto mostrándoles reconocimiento.
Los directivos suelen quejarse de la exigencia de resultados en poco tiempo, pero incluso esta presión puede ser muy productiva en tiempos de cambio. Cuando el personal ve claro que los cambios verdaderamente importantes costarán mucho tiempo, la sensación de urgencia puede reducirse. Los compromisos para obtener éxitos a corto plazo ayudan a mantener la sensación de urgencia y obligan a realizar un pensamiento analítico detallado que pueda aclarar o modificar la visión.
Liderazgo de alta calidad
Vivimos tiempos de cambios rápidos y adaptación imperativa, tenemos organizaciones frente un escenario donde les corresponde sobrevivir, crecer y ser competitivas, la forma como respondan a estos tres aspectos determinará, si la organización realidad darwiniana en su esencia y existencia puede salir airosa en el curso del tiempo.
La organización debe tener un Gerente o un Ejecutivo de Desarrollo Organizacional que señale el derrotero, desde el mundo interno de la organización, coordine y cree nuevos procesos, instrumente acciones para garantizar que la empresa pueda sobrevivir, crecer y ser competitiva. El debe planear, instrumentar, e implementar el sistema de desarrollo organizacional en la empresa.
Conclusión
La transformación es imposible a menos que la amplia mayoría de personas estén deseando ayudar, aunque en ocasiones ello suponga sacrificios en el corto plazo. Los empleados no harán sacrificios, incluso si están insatisfechos con las condiciones imperantes, a menos que ellos crean en la posibilidad de un cambio útil. Si no se mantiene una comunicación creíble, y, además, una gran cantidad de comunicación creíble nunca se llegará a conquistar los corazones y las mentes de los empleados de base.

Cómo realizar una buena gestión en tiempos de crisis – Parte 2

Continuando con nuestro artículo sobre cómo realizar una buena gestión en tiempos de crisis, seguiremos con las cosas a tener en cuenta cuando afrontamos una crisis.
Las crisis no son malas en sí misma, pero si resultan dolorosas y desagradables. Cuando abordamos la crisis es menester tener en cuenta que:
  • Tarde o temprano su empresa entrará en crisis.
  • Las crisis se incuban durante las bonanzas
  • Toda crisis es relativamente pasajera
  • Toda crisis sé autoalimenta, sé auto acelera y hace metástasis. Se agudiza, sola, pero no se resuelve sola.
  • Toda crisis que no aniquila al gerente y a la empresa los hace crecer.
  • Los gerentes tienden a perder en control en la crisis.
  • El responsable de la crisis así como de su solución, es el gerente.
  • Él último que acepta la crisis es el gerente, mientras no la acepte, hace parte del problema.
  • La crisis siempre es mas profunda de lo que el gerente cree.
  • No existe crisis sin solución.
  • La solución a la crisis siempre es menos traumática de lo que el gerente se imagina.
  • La solución a la crisis tiene unos costos que alguien tiene que pagar.
  • La crisis no se resuelve trabajando más.
  • Toda crisis debió haberse enfrentado hace varios años.
Los esfuerzos de cambio que más éxito consiguen comienzan cuando algunos individuos o algún grupo empiezan a analizar la situación competitiva de la empresa frente a desafíos que parecen cercanos en el horizonte de negocios. Entonces, esas personas encuentran vías para transmitir y difundir esta información de una manera impactante, especialmente en lo que respecta a crisis, o grandes oportunidades cuyo aprovechamiento puede ser muy rentable